Ban Ki- Moon: “Las Naciones Unidas necesitan una ciudadanía global”

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La Organización de Naciones Unidas parece unirse a los movimientos sociales llamando a la ciudadanía global. La ONU surgió como respuesta a la necesidad de crear un organismo supranacional que actuase de vigilante sobre todos los Estados miembros en el cumplimiento de los Derechos Humanos. En numerosas ocasiones, ha sido acusada de cierta pasividad, de mantenerse inalterable ante los crímenes que acontecen en países como Siria o Yemen. No obstante, la capacidad de actuación de la ONU es limitada. Lo que algunos reclaman a la organización es que aplique una serie de normas comprendidas en el Derecho Internacional al que cada país es libre de adscribirse. Por tanto, la labor de la Organización de Naciones Unidas en ocasiones se limita a difundir el mensaje, como si de un gran altavoz rendido a los intereses de la ciudadanía se tratase.

El mundo ha cambiado drásticamente. La globalización ha variado el paisaje de nuestras vidas(…) Los avances en la tecnología y la comunicación han democratizado el mundo entero.

Poco a poco, el Secretario General de Naciones Unidas – Ban Ki- Moon – cerraba su discurso la semana pasada frente a un auditorio en el que esperaba encontrar más estudiantes que eminencias, y donde sobre todo encontró esto último. Le fue concedida la Medalla de Honor de la Universidad Carlos III de Madrid y desde su Aula Magna recordó que España pronto cumpliría su sesenta aniversario dentro de esta organización.

El mensaje atendía a la premisa con la que abría su discurso, una de las cosas a tener en cuenta para atender los mayores problemas de la humanidad es el potencial (“vuestro potencial” – en palabras del Secretario) de actuar como ciudadanos globales.

“Aceptad el desafío, cread vuestras propias soluciones, sed ciudadanos globales.”

El 20 de julio de 2015, el Comité de Derechos Humanos de la ONU aprobaba el sexto informe periódico de España y se hacía eco de la queja generalizada por la aprobación de la denominada Ley Mordaza en su apartado número 25:

Preocupa al Comité el efecto disuasorio que pueda tener para la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica la reciente aprobación de la Ley de Seguridad Ciudadana, Ley No. 4/2015, y las subsecuentes reformas del Código Penal. En particular, le preocupa al Comité el uso excesivo de sanciones administrativas contenidas en la Ley, las cuales excluyen la aplicación de ciertas garantías judiciales, establecidas en el Pacto; el uso de términos vagos y ambiguos en algunas disposiciones, lo que podría dar lugar a un amplio margen de discrecionalidad en la aplicación de dicha Ley; y la prohibición de hacer uso de imágenes o datos personales o profesionales de autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El Comité observa que dicha Ley ha sido ampliamente cuestionada por diversos sectores de la sociedad (arts. 19, 21 and 22).

Ban Ki- Moon parecía seguir esta línea en su discurso. Pidió presionar a los líderes, a las comunidades y a la sociedad civil. Pidió cambios para ellos, pero también para los ciudadanos.

Las Naciones Unidas necesitan una ciudadanía global.

Desde lo alto del auditorio los aplausos no cesaron. La Organización de Naciones Unidas se creó para dar voz a la ciudadanía que no puede atender de fragmentaciones si desea ser atendida. Dichas fragmentaciones no vienen a partir de fronteras, sino de la concepción humana de la solidaridad. La crisis de los refugiados, los conflictos entre Israel y Palestina… Todo ello necesita elecciones en base al liderazgo político que solo podrán ser tomadas por ciudadanos con capacidad solidaria.

En el año 2011, la ONU reconoció el acceso a Internet como un derecho humano, gracias en gran medida al entonces Relator Especial de las Naciones Unidas para la Libertad de Opinión y de Expresión, Frank La Rue, de origen guatemalteco. El acceso a internet es solo una forma más de dotar a la ciudadanía global de un acceso a la nueva concepción de la democracia. La presencia de los ciudadanos en la web no es exclusivamente pasiva; su participación hace posible asumir nuevas concepciones de liderazgo. Un liderazgo donde  Ban Ki- Moon destacó especialmente la figura de la mujer como “peace keepers” y su figura en las negociaciones difíciles.
La Rue llevó el periodismo ciudadano a esta organización donde destacó la importancia de esta figura, especialmente en tiempo de conflicto.

“Sé un ciudadano global. Ten  fuerza y al mismo tiempo ten compasión por los demás. Cuando combinas pasión y compasión puedes ser un ciudadano global”

Así concluía Ban Ki – Moon su reflexión sobre la ciudadanía global, alentando a aquel escenario donde el público se levantaba entusiasmado ante una organización cuya fuerza reside en las palabras.

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